Nuestro Señor a santa Catalina de Siena: Desgraciados… como ciegos y tontos, ofuscada la luz de su entendimiento, no reconocen la pestilencia y miseria en que se encuentran, pues no solo me es pestilente a mí, sino que ese pecado desagrada a los mismos demonios, a los que esos desgraciados han hecho sus señores. Tan abominable me es ese pecado contra la naturaleza, que solo por él se hundieron cinco ciudades (cf. Gén 19, 24-25) como resultado de mi juicio, al no querer mi divina justicia sufrirlas más; que tanto me desagradó ese abominable pecado. Es desagradable a los demonios, no porque les desagrade el mal y se complazcan en lo bueno, sino porque su naturaleza fue angélica, y esa naturaleza rehuye ver cometer tan enorme pecado en la realidad. Cierto es que antes les ha arrojado la saeta envenenada por la concupiscencia; pero, cuando el pecador llega al acto de ese pecado, el demonio se marcha por las razones dichas.
Santa Catalina de Siena, Obras de, BAC, Madrid, 1996, El Diálogo, nº 124, p. 291-292.
|
El Juicio de Jesucristo Injusticia suprema |
|
Exaltación de la Santa Cruz Bendita seas, Cruz, esperanza única! De esta manera nos invita la Iglesia a implorar, en el tiempo dedicado a la contemplación de los amargos sufrimientos de Nuestro Señor Jesucristo... |
|
Misericordia y Severidad Nuestro Señor es por excelencia el modelo de bondad, pero también de combatividad. Sigamos sin restricciones los pasos de nuestro Divino Redentor. En su vida, pasión y muerte, el Divino Maestro nos dio magníficas lecciones de misericordia, pero además de ello fue el ejemplo —en el más alto... |
|
La Virgen del Hacha Palco de grandes acontecimientos históricos, Viena, la capital de Austria, está repleta de museos, palacios y, sobre todo, de iglesias que recuerdan las incontables glorias de un país donde floreció la civilización católica... |
|
San Pablo Miki y compañeros mártires En el siglo XVI una revolución había dividido el Japón en 66 principados o reinos independientes. Aquella descentralización fue el momento propicio para la implantación del cristianismo... |
|
Piedad popular y restauración de la devoción al Corazón de Cristo Los años postconciliares en el Perú fueron malos para la devoción al Corazón de Jesús... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino