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Riqueza y diversidad
Plinio Corrêa de Oliveira Para entender el espíritu italiano, es necesario tener en cuenta que comprende dos aspectos: uno consiste en imaginar un mundo como podría ser: el de los sueños; el otro, la realidad concreta, en la que los italianos entran con un gran sentido de esta realidad. El sentido del arte y el sentido del comercio forman en la Bella Penisola una composición en la que no está claro quién es el vencedor. Luego de haber logrado un buen provecho en la industria, el peninsular canturrea. Después examina su bolsillo y, si no está lleno, ¡emprende nuevos negocios! Hay un doble movimiento de vivacidad, que no es el antiguo estilo imperial romano. Analizando la canción italiana, el arte italiano, manifiestan una forma especial de ligereza, muy particular. Mientras que el español parece dar saltos para alcanzar el cielo, la índole italiana, profundamente marcada por el Renacimiento, parece elevarse para alcanzar la cúspide de lo que sería el cielo en la tierra. La vida alegre, la bonhomía, la broma, la fraternidad, la gracia y el arte de adornar todo, para que esta vida sea lo más placentera posible ––única en su género–– no corresponde al espíritu español ni al portugués. ¿Qué ha producido tal concepción? ¡La matriz de todas las artes de Occidente! Todo lo que ha surgido del Renacimiento hasta nuestros días ha sido inspirado en Italia. Vemos la marca italiana presente en el mundo entero. Italia consiguió sin grandes batallas ––nunca estuvo muy interesada en ello––, sin formar un gran imperio como el antiguo imperio romano, una influencia artística mucho más robusta que el influjo artístico del imperio romano. Y el imperio cultural italiano es mucho mayor de lo que fue el imperio cultural romano. Italia es una gran nación, con una enorme expresión en la historia del mundo y una influencia muy particular en la historia de la Iglesia. La Iglesia fue fundada para tener su sede en Roma. Y esta ubicación es como una fuente de influencia italiana en el universo. Las riquezas y diversidades del genio italiano son tan extraordinarias, que es imposible contenerlas en un solo comentario.
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Una promesa, una esperanza Basílica de la Madonna de Monte Bérico |
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San Juan Fisher Nacido en Beverley, condado de Yorkshire, en 1469, Juan Fisher fue uno de los cuatros hijos del comerciante Roberto Fisher y de su esposa Inés... |
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Las tres virtudes teologales simbolizadas en el turíbulo En el turíbulo están muy bien simbolizadas las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Desde mi punto de vista, principalmente la fe, pero también las otras dos virtudes están simbolizadas en el turíbulo... |
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El Velo de la Verónica Una consulta que me formularon al respecto, despertó en mí una antigua curiosidad: ¿dónde está el Velo de la Verónica? ¿Se habrá salvado de las tempestades de la historia? Si está en algún lugar, ¿por qué no se habla de él?... |
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Venecia, joya del mundo Una ciudad que tuviera ¡como calles… agua; como casas… palacios; como habitantes… venecianos! ¡Cuánto hay de poético, de misterioso, de aventurero en todo ello!... |
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La santidad de Jacinta, la admirable vidente de Fátima Jacinta entra en la Historia a los siete años, precisamente a la edad que habitualmente se acostumbra señalar como la del comienzo de la vida consciente y de la razón. ¿En qué medida una criatura de esa edad es capaz de practicar la virtud? ¿Y de practicarla de modo heroico?... |
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