Verdades Olvidadas Los postulados revolucionarios de 1789 y los falsos profetas

Basta, en efecto, evocar en nuestra mente los principios del siglo XIX para distinguir que muchos falsos profetas habían aparecido en Francia, y desde allí se proponían extender por doquier la maléfica influencia de sus perversas doctrinas. Eran profetas que tomaban la actitud de reivindicadores de los derechos del pueblo, que preconizaban una era de libertad, de fraternidad, de igualdad. ¡Quién no los hubiera considerado vestidos con piel de oveja, “in vestimentis ovium”!

Pero la libertad preconizada por aquellos profetas no abría la puerta al bien, sino al mal; la fraternidad predicada por ellos no saludaba a Dios como a Padre único de todos los hermanos, y la igualdad anunciada por los mismos no se apoyaba en la identidad de origen, ni en la común redención, ni en el mismo último fin de todos los hombres. Eran —¡ay!— profetas que predicaban una igualdad destructora de la diferencia de clases por Dios querida en la sociedad; eran profetas que llamaban hermanos a todos los hombres para quitar la idea de sujeción de unos a otros; eran profetas que proclamaban la libertad de hacer el mal, de llamar luz a las tinieblas, de confundir la mentira con la verdad, de preferir aquella a esta, de sacrificar al error y al vicio los derechos y las razones de la justicia y de la verdad.

No es difícil entender que esos profetas vestidos con piel de oveja, habrían de mostrarse intrínsecamente —esto es en la realidad— como lobos rapaces: “qui veniunt ad vos in vestimentis ovium, intrinsecus autem sunt lupi rapacis” [que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces].

Y no es de sorprender si contra tales falsos profetas debía resonar una palabra terrible: “¡guardaos de ellos!”, “attendite a falsis prophetis!”.

 

Benedicto XV, Alocución del 11 de julio de 1920, al proclamar la heroicidad de las virtudes de san Marcelino Champagnat.

‹ Palabras del Director Nº 238 – Octubre de 2021 – Año XX Calendario del Bicentenario - Octubre 2021 ›
Calendario del Bicentenario - Octubre 2021 ›
‹ Palabras del Director Nº 238 – Octubre de 2021 – Año XX



Tesoros de la Fe N°238 octubre 2021


150 años de la Comuna de París Implacable persecución de la Iglesia
Un Calvario en Normandía Octubre de 2021 – Año XX Los postulados revolucionarios de 1789 y los falsos profetas Calendario del Bicentenario Octubre 2021 150 años de la Comuna de París Del Juicio Particular - II San Paulino de York ¿Cuál es el día más importante del año en el calendario litúrgico? El Pont Neuf de París



 Artículos relacionados
“Dios está contento con vuestros sacrificios” Los tres niños se encontraban en la estrecha calle de Aljustrel comentando sus aventuras, cuando Lucía se fijó que casi bajo sus pies desnudos había un rollo grande de soga. Lo cogió descuidadamente, pero su aspereza le arañó en el brazo. Esto le sugirió una idea: —¡Mirad! ¡Esto hace daño! Podemos hacer un cinturón con la soga y ofrecer este sacrificio a Dios...

Leer artículo

¡Satanismo para la juventud! El rock and roll ejercía en el pasado una mayor atracción hacia la juventud, superado ahora por otros sonidos superlativamente cacofónicos y aberrantes. Sin embargo, no cabe duda que continúa sirviendo como medio de iniciación a la irracionalidad, al desvarío e incluso al satanismo para un...

Leer artículo

Jesucristo, Rey de reyes y Señor de señores Roma reinaba entonces en el universo y Satanás reinaba en Roma. Bajo el nombre de Júpiter, de Mercurio, de Apolo, de Venus, de una infinidad de dioses y diosas, se hacía adorar en toda Europa. Tenía sus templos, sus altares, sus sacrificios, sus fiestas, sus juegos solemnes en que a veces diez mil gladiadores se degollaban unos a otros entre los aplausos de cien mil espectadores...

Leer artículo

La Virgen del Rosario y Lepanto Después de ocho siglos de Reconquista, el islam amenazaba seriamente los reinos de España y toda la cristiandad...

Leer artículo

¡Los videojuegos envician! Al comienzo no pasa de una inocente diversión. Se tiene el placer de dominar situaciones, ejercer un poder, controlar dificultades y sumergirse en un mundo de fantasía. Así es la primera reacción frente a las emociones de un videojuego...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino