La Palabra del Sacerdote ¿Qué debe pensar un católico sobre los ovnis… ?

PREGUNTA

De un tiempo a esta parte han aparecido noticias en los medios de comunicación sobre el tema de los ovnis (objetos voladores no identificados). Me gustaría saber qué piensa la Iglesia Católica sobre la posibilidad de que existan tales objetos, y también si nosotros, como católicos, podemos aceptar la posibilidad de vida tal como la concebimos aquí en la tierra— en otros planetas.

RESPUESTA

Dios es omnipotente y tiene el poder de hacer cualquier cosa que no implique una contradicción lógica: por ejemplo, un triángulo de cuatro lados, como explica santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica. Puesto que crear vida no implica una contradicción lógica, en principio Dios puede crearla donde le plazca, incluso en otros planetas.

Desde un punto de vista científico, en tesis, no sería contrario a la razón admitir que en otras partes del Universo pueda existir alguna forma de vida orgánica. También cabría suponer que esa vida orgánica tendría la misma composición química que la observada en la tierra, con elementos como el carbono, el hidrógeno y el oxígeno. Tales elementos químicos son comunes en el Universo, lo que abonaría la tesis de que existen las condiciones favorables para la existencia de vida “orgánica” en otros planetas.

Asimismo, aunque nunca se ha demostrado científicamente, se podría admitir la hipótesis de la existencia de vida orgánica extraterrestre, probablemente en forma de organismos simples y unicelulares, que en la tierra representan la inmensa mayoría de los seres vivos y se encuentran en la base de la cadena alimentaria que sustenta formas de vida más complejas. Algunos organismos diminutos, llamados extremófilos, pueden en efecto sobrevivir en condiciones muy adversas. Dada su sencillez, estas criaturas podrían —hablando siempre en teoría— desarrollarse en algún exoplaneta fuera del sistema solar.

Es indispensable tener mucha cautela

Sin embargo, la cuestión que plantea nuestro interlocutor es otra: si puede haber otras formas de vida inteligente. Este problema se plantea de tanto en tanto cuando aparecen noticias de platillos voladores.

Lo primero que hay que responder es que no existe ningún pronunciamiento del Magisterio de la Iglesia sobre esta posibilidad. Por lo tanto, la cuestión puede discutirse libremente, procurando hacerlo con un enfoque verdaderamente “católico”. En otras palabras, ante fenómenos anómalos inexplicables por nuestros conocimientos actuales, debemos tener una apertura muy cautelosa, sin ser ingenuos ni dudar a priori. Cuando nos enfrentamos a milagros, profecías y experiencias paranormales, los católicos debemos considerarlos con interés, buscar posibles explicaciones naturales y, si no las encontramos, suspender el juicio, porque puede haber una explicación natural que aún no conocemos o tratarse de un fenómeno sobrenatural.

Frente a fenómenos anormales inexplicables para nuestros conocimientos actuales, debemos tener una actitud muy cautelosa, que a priori no debe ser ingenua ni dubitativa

Incluso ante los fenómenos sobrenaturales nuestra actitud debe ser de cautela, porque un evento supuestamente sobrenatural no procede necesariamente de Dios, sino que puede tener un origen diabólico.

Una de las principales dificultades a la hora de debatir la existencia de inteligencia extraterrestre es la difusión de formas de pensamiento materialistas, bajo el supuesto de que el mundo material es un hecho, y que todas las demás formas de inteligencia deben interactuar con el reino físico de la misma manera que lo hacemos nosotros. Escuchar posibles comunicaciones alienígenas con un gran radiotelescopio es similar a los intentos de fotografiar fantasmas o registrar su paso con un contador Geiger, o hacer experimentos en hospitales para demostrar el poder de la oración. Todos ellos utilizan supuestos, métodos y herramientas equivocadas.

Los ángeles pueden adoptar formas físicas

Los ángeles, según santo Tomás de Aquino, asumen una forma física para comunicar el mensaje de Dios. Ángel de la Anunciación, Fra Angelico, 1438 – Témpera sobre tabla, Galería Nacional de Umbria, Perugia

Las explicaciones psicológicas —como la de que estos fenómenos son manifestaciones de una supuesta “alma del mundo” que nos conecta con el inconsciente colectivo— coinciden con las teorías místicas de la psicología profunda de Carl Jung, así como con las de algunos astrónomos e investigadores de ovnis que pensaban que era imposible que las naves espaciales se movieran como informaban quienes las veían, sugiriendo que se trataba de manifestaciones de seres que interactuaban en una dimensión intermedia entre la física y los fenómenos psíquicos. Los ovnis serían una “manifestación psíquica”, una especie de “eco” o proyección de la realidad en el mundo inconsciente.

Los autores de tales teorías y sus investigadores consideran que la mayoría de las personas religiosas son idiotas o pobres ignorantes. En realidad, los teólogos católicos entienden desde hace mucho tiempo las realidades extrahumanas, así como la influencia de inteligencias superiores sobre nosotros.

Santo Tomás de Aquino explica que los ángeles son seres inteligentes no materiales. No tienen cuerpo y son pura inteligencia. Sin embargo, dice que los ángeles pueden asumir cuerpos físicos. No asumen un cuerpo físico existente, sino que “manipulan la materia” para asumir una apariencia física visible pero coherente con el carácter angélico (Suma Teológica, I q. 51, art. 2).

Los ángeles en el gobierno del universo

Los ángeles, según santo Tomás de Aquino, asumen una forma física para comunicar el mensaje de Dios. También son los principales agentes de la acción de Dios en el mundo. Así, nos dice: “Aunque la creatividad no puede pertenecerles [ya que solo Dios puede crear de la nada], los ángeles son, sin embargo, los principales ministros empleados por Dios para gobernar el universo, para asegurar su propia gloria y para distribuir su bondad a toda la creación”.

En otras palabras, los ángeles son los “agentes secretos” de Dios en el mundo, enviados para cumplir sus órdenes, comunicarse con los hombres y velar por nosotros.

La mejor explicación para los ovnis y los supuestos encuentros con alienígenas sería que se trata de ángeles caídos que están actuando en el mundo, haciendo todo lo posible para engañar a los seres humanos y atraerlos a un sistema de creencias sin Dios, sin fe y sin las gracias necesarias para su salvación

La meta del demonio: alejarnos de Dios

En una advertencia de gran actualidad, santo Tomás nos previene también que no todos los ángeles son buenos, y que pueden producirse fenómenos notables por la acción de ángeles malos. Dice que los ángeles caídos, o demonios, no pueden hacer milagros, pero pueden producir fenómenos que son reales y sorprendentes, para destruir o engañar a los humanos. Cita a san Agustín, para quien tales cosas son prodigios engañosos que “conducirán a la mentira a los que crean en ellos”.

Además, santo Tomás explica que el demonio puede manipular la percepción sensorial de una persona para que vea y oiga cosas que no existen, así como formar una imagen en su imaginación y manipular así su mente, produciendo en ella fenómenos extraños.

La mejor explicación para los ovnis y los supuestos encuentros con alienígenas sería que se trata de ángeles caídos que están actuando en el mundo, haciendo todo lo posible para engañar a los seres humanos y atraerlos a un sistema de creencias sin Dios, sin fe y sin las gracias necesarias para su salvación. Si ellos consiguieran engañar a un pueblo con teorías de visitas alienígenas y visitantes extraterrestres, haciendo que este, fascinado por fenómenos paranormales, se aleje de Dios, habrán tenido éxito en su diabólica misión de engañar y destruir.

¿Cuál debe ser nuestra respuesta? Pedir el auxilio de los ángeles, que son ministros de la luz, mientras que los demonios son ministros del engaño y de la destrucción, empeñados en una guerra cósmica de la que también nosotros formamos parte. Y, sobre todo, invocar a la Virgen como Reina de los Ángeles.

San Justino, Mártir “Se hicieron abominables, como aquellas cosas que amaron”
“Se hicieron abominables, como aquellas cosas que amaron”
San Justino, Mártir



Tesoros de la Fe N°270 junio 2024


Sagrado Corazón de JesúsRemedio para un mundo en crisis
Palabras del Director El Decálogo Procesión del Corpus en Sitges Del genocidio vandeano al terrorismo islámico No ejercer autoridad es abandonar a los hijos a la desesperación El adorable Sagrado Corazón de Jesús San Justino, Mártir ¿Qué debe pensar un católico sobre los ovnis… ? “Se hicieron abominables, como aquellas cosas que amaron”



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