Estimados amigos: El 13 de mayo conmemoramos la primera aparición de la Santísima Virgen en Fátima. Con tal motivo, Tesoros de la Fe da inicio en el presente número a una serie de seis artículos con transcripciones de la célebre obra Our Lady of Fatima, del escritor católico norteamericano William Thomas Walsh, publicada en 1947. En tal sentido, entre los meses de mayo y octubre abordaremos aspectos relacionados con la respectiva aparición de 1917, para atender tan justo anhelo de nuestros amables lectores. Al tomar conocimiento de las maravillas de Fátima, Walsh dejó a un lado sus obligaciones académicas y literarias para viajar a Portugal, con el fin de recopilar la más amplia información y redactar un libro con la historia de lo ocurrido entre 1916 y 1920, en una lejana comarca montañosa denominada Serra da Aire. Para ello, tuvo el privilegio de hablar con la Hna. María de los Dolores (nombre con el que se ocultaba a Lucía dos Santos) en el convento de las Hermanas Doroteas en Vilar, cerca de Oporto. Su libro está basado fundamentalmente en las cuatro memorias escritas por la vidente en 1935, 1937, agosto y diciembre de 1941, respectivamente. Durante aquella entrevista, el escritor le preguntó a Lucía si la imagen que está en la capilla de Cova da Iría correspondía a la Señora que ella vio allí: —“No, no mucho. Me llevé un desengaño la primera vez que la vi. La encontré demasiado alegre. Cuando vi a Nuestra Señora era más triste o, más bien, más compasiva. Pero sería imposible describir a Nuestra Señora y conseguir hacer una estatua tan bonita como ella es”. William Thomas Walsh falleció en 1949. Meses antes la hermana Lucía había ingresado al Carmelo de Santa Teresa en Coimbra. Aunque no tuvo acceso al “tercer secreto” revelado el año 2000, su obra sirvió para acercar al público norteamericano y dar a conocer al mundo, el más importante acontecimiento del siglo XX. En Jesús y María, El Director
|
Nuestra Señora de Fátima |
|
Dádiva de bondad Ala puerta de una rústica casa un mendigo recibe el ofrecimiento gentil de una reconfortante colación. Es conocido en el valle. La fortuna le ha dado cruelmente la espalda, dejándole a merced de la caridad... |
|
Santa Rosa de Lima, los ángeles y el chocolate Una noche, cerradas las puertas del huerto, velaba como solía Rosa, en la angosta celdilla que había construido en él. Sintió que de improviso le faltaban las fuerzas tanto que temió un síncope peligroso. En vista de esto determinó recogerse al cuarto de su madre, comunicando primero esta resolución con el ángel... |
|
Vitrales de la catedral de Chartres El espíritu de la Iglesia es el espíritu de Dios: sabe unir lo práctico a lo bello. De tal manera que, al ver una obra de arte, se nota que en ella se utiliza lo práctico casi sin pensar en él, y se admira lo bello como si sólo él existiese... |
|
La Visitación: respeto y deslumbramiento De autoría del renombrado artista italiano Giotto, esta pintura al fresco representa la visitación de María a su prima santa Isabel... |
|
Todo atentado contra la familia atenta contra la humanidad La dignidad, los derechos y los deberes del hogar familiar, establecido por Dios mismo como célula vital de la sociedad, son, por ello mismo, tan antiguos como el mundo; son independientes del poder del Estado que debería protegerlos y defenderlos, si se hallan amenazados... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino