Palabras del Director Nº 125 - Mayo 2012 - Año XI

Estimados amigos:

Aún guardo en la retina las imágenes que por la televisión vi de pequeño, a comienzos de mayo de 1962. En ellas aparecía Antonio Cabrera Pérez- Camacho, un niño procedente de las islas Canarias, mostrando a una audiencia asombrada el pie sobre el cual el entonces beato fray Martín de Porres había operado el milagro requerido por la Iglesia para proceder a su canonización.

En 1956, Antonio tenía cuatro años de edad y un bloque de concreto de treinta kilos cayó accidentalmente sobre su pie izquierdo. Ante el surgimiento de la gangrena, cuatro médicos consultados prescribieron la inmediata amputación del miembro inferior. Los familiares le aplicaron con fe al pie deshecho una imagen del santo, y la noche del 1º de setiembre desaparece la gangrena y se inicia normalmente el proceso de cicatrización, por lo que se volvió innecesaria la tenaz cirugía.

Luego de la aprobación del milagro por la Congregación para la Causa de los Santos, el Papa Juan XXIII convocó a un Consistorio; y, oídas las opiniones de los cardenales, fijó para el día 6 de mayo la ceremonia de canonización del santo peruano.

En la actualidad, el Dr. Cabrera tiene 60 años, es médico odontoestomatólogo y regenta una clínica de su especialidad en Santa Cruz de Tenerife. Guarda una gran fe por su celestial patrono. Curiosidades de la vida: fray Martín como barbero, ejerció el oficio de sacamuelas en el convento dominico.

En Lima, los actos y celebraciones de 1962 fueron grandiosos. Pocos hechos han dejado una huella tan indeleble en nuestra historia religiosa contemporánea. El próximo 6 de mayo se conmemoran 50 años de la canonización de San Martín de Porres. ¿Seremos testigos de un nueva aurora para nuestra fe católica? —Confiemos en que nuestros recuerdos y reflexiones contribuyan a ello, cual granito de arena, a la espera del cumplimiento de la gran promesa hecha por la Santísima Virgen en Fátima, hace 95 años: “¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!”

En Jesús y María,

El Director
‹ Los siglos del matrimonio estable Ella es Virgen y es Madre ›
Ella es Virgen y es Madre ›
‹ Los siglos del matrimonio estable



Tesoros de la Fe N°125 mayo 2012


San Martín de Porres - 50 años de su solemne canonización
Nº 125 - Mayo 2012 - Año XI Ella es Virgen y es Madre San Martín de Porres La Virgen del Corazón de Oro San Fernando III Omisiones de las que poco se hablan Los siglos del matrimonio estable



 Artículos relacionados
Estamos en las manos del Señor y su verdad prevalecerá La oración de esta mañana en nuestra catedral, en la festividad de la Dormición, fue de confianza en el Señor y en la protección de la Madre de Dios. Existe la gran ilusión de que los poderosos de este mundo determinan la historia, deciden nuestro destino...

Leer artículo

Dos circunstancias en que debemos hablar familiarmente con Dios Cuando te veas agobiada, alma devota, por el peso de la enfermedad, de las tentaciones, persecuciones y otros trabajos, acude luego al Señor y pídele que te alargue su poderosa mano...

Leer artículo

La genuflexión ante el Santísimo Sacramento La vida civil y social —y no digamos la militar o deportiva— está llena de signos de veneración. Y, ¿cómo no vamos a venerar también con el cuerpo a Jesús Sacramentado?...

Leer artículo

La completa infamia en contraste con la suma perfección En este famoso cuadro, Giotto pintó a Judas en el acto de besar a Nuestro Señor Jesucristo. Era el beso de la traición, en el momento en que Nuestro Señor, poco antes de ser arrestado y conducido para ser juzgado y crucificado, acababa de pronunciar aquellas tremendas palabras: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc 22, 48)...

Leer artículo

El Santísimo Nombre de Jesús El nombre de Jesús, es decir, del Salvador, es nombre que de suyo expresa amor, porque nos recuerda, como se expresa san Bernardino de Siena, cuánto el Hijo de Dios hizo y sufrió para salvarnos; por lo que con ternura le decía cierto devoto autor: ¡Oh Jesús, cuánto os costó ser Jesús, es decir, Salvador mío!...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino