Verdades Olvidadas El martirio de María

Sancta Mater Dolorosa, Iglesia de la Santa Cruz, Salamanca

Es cierto que cuanto más se ama una cosa, tanto más se siente la pena de perderla. La muerte de un hermano causa más aflicción que la muerte de un jumento, la de un hijo más que la de un amigo. Para comprender, pues, dice Cornelio Alápide cuán vehemente fue el dolor de María en la muerte de su Hijo, era preciso comprender cuánto era el amor que le tenía; pero ¿quién podrá medir este amor? El beato Amadeo dice que en el corazón de María se hallaban reunidos dos especies de amor, el sobrenatural, con el cual le amaba como a su Dios, y el natural, con el cual le amaba como a Hijo suyo. De modo que estos dos amores no formaron en ella más que uno solo, pero inmenso, en términos que Guillermo de París pretende que la bienaventurada Virgen amó a Jesús hasta tal punto que una pura criatura no pudiera amarle más. Por esto Ricardo de San Lorenzo dice:

“Así como no hubo amor como el suyo, así también no hubo dolor como su dolor” ; “y si el amor de María hacia su Hijo fue inmenso —dice el beato Alberto Magno— , debió ella experimentar también un dolor inmenso al perderle con la muerte” .

Figurémonos ahora que estando la divina Madre al pie de la cruz a la vista de su moribundo Hijo, aplicándonos justamente las palabras de Jeremías, nos dice:

“¡Oh vosotros, todos los que pasáis por el camino, atended y mirad si hay dolor como mi dolor!”.

¡Oh vosotros que pasáis la vida en esta tierra sin compadeceros de mi dolor, deteneos un momento a contemplarme mientras veo expirar delante de mis ojos a este Hijo amado, y ved después si entre todos los afligidos y atormentados se halla dolor semejante a mi dolor! ♦

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO , Las Glorias de María , 2ª parte, Apostolado Mariano, Sevilla, 1978, p. 170-172.

‹ Palabras del Director Nº 172 - Abril de 2016 – Año XV Falsa noticia sobre Lourdes ›
Falsa noticia sobre Lourdes ›
‹ Palabras del Director Nº 172 - Abril de 2016 – Año XV



Tesoros de la Fe N°172 abril 2016


Tricentenario: San Luis María Grignion de Montfort
Nº 172 – Abril de 2016 – Año XV El martirio de María Falsa noticia sobre Lourdes Una mañana del Conde de Lemos El monstruoso y fracasado experimento de los gemelos Reimer Ideología de Género Doctor, profeta y apóstol de la crisis contemporánea Oración Abrasada Las parábolas de Jesús ¿Jesucristo podría haber tenido una vida humana? El Tirol: tesoro de Europa central



 Artículos relacionados
El fin legítimo de la guerra es la paz en la justicia En primer lugar, hay guerras que son justas. Son las que están destinadas a reprimir una acción culpable del adversario...

Leer artículo

El Sacramento del Matrimonio - II El Espíritu Santo es el espíritu de consejo y del entendimiento, que aclara la inteligencia de los jóvenes oscurecida por la sensualidad...

Leer artículo

Capítulo 10: Un signo de contradicción El profeta Simeón, sosteniendo al Niño Jesús en sus brazos durante su presentación en el Templo, profetizó que Él sería un signo de contradicción: de salvación para algunos que lo aceptarían y de perdición para otros que lo rechazarían...

Leer artículo

La devoción a la Virgen y la elección de la vocación “En la vida, yo voy a escoger mi propio camino” Este es el pensamiento de muchísimos jóvenes de hoy, si no de la casi totalidad de ellos. Que no se toman el trabajo de indagar si ese camino fue elegido por el propio Dios...

Leer artículo

¿A qué edad deben ser bautizados los niños? Un gran número de padres de familia se preocupa por dar a sus hijos todo lo que necesitan para tener una buena salud, educación y éxito en la vida terrenal, pero descuidan aquello que es indispensable para obtener la felicidad eterna, comenzando por el bautismo...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino