Nació en Madrid hacia el año 1080. Isidro se hizo santo labrando la tierra. La pobreza de la familia lo había obligado a buscar trabajo en el campo desde muy joven. Se levantaba a la madrugada para poder asistir a la santa misa antes de ir a trabajar.
Fue víctima de la envidia de los otros trabajadores, que no toleraban verlo rezar arrodillado antes de trabajar la tierra, acusándolo de "ausentismo". Juan Vargas, hacendado que lo contrató, quiso darse cuenta personalmente y se escondió cerca del campo. En efecto, lo sorprendió arrodillado rezando, pero también vio a un ángel que manejaba el arado y a otro que guiaba los bueyes. Desde ese día, la estimación se convirtió en devoción. Murió hacia el año 1130. Felipe II, atribuyendo su curación a la intercesión del santo campesino, del que se había hecho llevar algunas reliquias, se convirtió en el más celoso promotor de su canonización que aunque se demoró, fue una verdadera apoteosis.
|
Devociones marianas en el mundo |
Estatua de San Luis María Grignion de Montfort, Basilica de San Pedro, Roma |
Artículo de portada
Doctor, profeta y apóstol de la crisis contemporánea Si alguien me pidiera que señalara un apóstol tipo para nuestros tiempos, yo respondería sin vacilación, mencionando el nombre de un misionero…¡fallecido hace precisamente 300 años! Al dar tan desconcertante respuesta, tendría la sensación de estar haciendo algo perfectamente natural. Pues ciertos hombres colocados en la línea de lo profético, están por encima de las circunstancias temporales... |
El martirio de María
Falsa noticia sobre Lourdes
Una mañana del Conde de Lemos
El monstruoso y fracasado experimento de los gemelos Reimer
Ideología de Género
Doctor, profeta y apóstol de la crisis contemporánea
Oración Abrasada
Las parábolas de Jesús
¿Jesucristo podría haber tenido una vida humana?
El Tirol: tesoro de Europa central
|
Palabras del Director V
Estimados amigos:
Tengo el penoso encargo de comunicar el sensible fallecimiento de nuestro gran amigo, compañero de ideal y colaborador de esta revista, José Antonio Pancorvo Beingolea ; acaecido el 28 de febrero último, víctima de un cáncer fulminante y confortado por los sacramentos de nuestra santa religión.
Dotado de una preclara inteligencia, don de gentes y una personalidad exuberante, además de las más finas virtudes cristianas.
Entre su vasta producción literaria, ofrecemos a continuación a nuestros lectores un artículo de su autoría —“in memoriam suam”: en recuerdo suyo— sobre D. Pedro Antonio Fernández de Castro (1632-1672), conde de Lemos y virrey del Perú, publicado por nosotros hace 20 años atrás.
Por coincidencia, este mes de abril se conmemora el tricentenario de la muerte y gloria de San Luis María Grignion de Montfort , autor del célebre “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen”, libro que conocí por iniciativa de D. José Antonio.
A respecto de esta magna efeméride, transcribimos en las páginas centrales un inspirado artículo de Plinio Corrêa de Oliveira —nuestro común maestro y guía— titulado: “Doctor, profeta y apóstol de la crisis contemporánea”, publicado originalmente en la revista “Catolicismo”, de mayo de 1955.
Quiera la Santísima Virgen, nuestra tierna Madre, en cuyas manos se entregó nuestro recordado Sr. Pancorvo, conducir su bella alma a Cristo Rey, por quien tan esforzadamente luchó en esta vida.
En Jesús y María,
El Director
Estimados amigos:
Tengo el penoso encargo de comunicar el sensible fallecimiento de nuestro gran amigo, compañero de ideal y colaborador de esta revista, José Antonio Pancorvo Beingolea ; acaecido el 28 de febrero último, víctima de un cáncer fulminante y confortado por los sacramentos de nuestra santa religión.
Dotado de una preclara inteligencia, don de gentes y una personalidad exuberante, además de las más finas virtudes cristianas.
Entre su vasta producción literaria, ofrecemos a continuación a nuestros lectores un artículo de su autoría —“in memoriam suam”: en recuerdo suyo— sobre D. Pedro Antonio Fernández de Castro (1632-1672), conde de Lemos y virrey del Perú, publicado por nosotros hace 20 años atrás.
Por coincidencia, este mes de abril se conmemora el tricentenario de la muerte y gloria de San Luis María Grignion de Montfort , autor del célebre “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen”, libro que conocí por iniciativa de D. José Antonio.
A respecto de esta magna efeméride, transcribimos en las páginas centrales un inspirado artículo de Plinio Corrêa de Oliveira —nuestro común maestro y guía— titulado: “Doctor, profeta y apóstol de la crisis contemporánea”, publicado originalmente en la revista “Catolicismo”, de mayo de 1955.
Quiera la Santísima Virgen, nuestra tierna Madre, en cuyas manos se entregó nuestro recordado Sr. Pancorvo, conducir su bella alma a Cristo Rey, por quien tan esforzadamente luchó en esta vida.
En Jesús y María,
El Director
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino