Nacidos en León, hijos del centurión y mártir Marcelo, estos hermanos formaron también parte de las legiones romanas hasta que se decretó la persecución de los cristianos. Decidieron entonces entregarse al procónsul de Calahorra declarando su fe y aunque fueron encarcelados y torturados nunca renunciaron a su religión, por lo que fueron condenados a morir decapitados a las orillas del río Arnedo el 13 de marzo del año 300.
|
Devociones marianas en el mundo |
|
Artículo de portada
Los Siete Dolores de María Santísima ¿Habrá en el mundo un hombre tan duro de corazón que no se conmueva y ablande al oír el lamentable suceso de que la tierra fue un día teatro?... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino