Pintaba íconos o imágenes en Constantinopla, en el reinado de Teófilo, un iconoclasta furioso. Este mandó lanzarlo a una cloaca, de donde consiguió escapar, volviendo después a pintar. El emperador mandó entonces que le fuesen quemadas las palmas de las manos, pero la emperatriz Teodora lo escondió en una iglesia, lo curó y consiguió reestablecerlo. Lázaro fue encargado de llevar a Roma la noticia de que la emperatriz Teodora resolvió la discusión a favor del culto a las imágenes. Se dice que él murió en un naufragio.
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Devociones marianas en el mundo |
Contraste entre la arquitectura religiosa contemporánea y la tradicional |
Artículo de portada
¿Iglesias “feas como el pecado” o antecámaras del Cielo? ¿Iglesias “feas como el pecado” o antecámaras del Cielo? Para el arquitecto norteamericano Michael S. Rose, muchos lo sienten, pero pocos lo dicen: las iglesias modernas crean un ambiente que lleva a la pérdida de la fe. En sentido contrario, las iglesias antiguas, fieles a la tradición, estimulan la fe y la piedad, vuelven atrayente la virtud y alimentan el deseo del Cielo... |
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