Gran mística del siglo XX, tenía visiones continuas de su Angel de la Guarda, que la amonestaba y aconsejaba como un hermano. Fue favorecida también por visiones de Nuestro Señor, recibiendo los estigmas de la Sagrada Pasión. Perseguida cruelmente por el demonio, fue librada algunas veces de sus garras por su Angel. Falleció a los 25 años de edad, después de muchos sufrimientos.
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Devociones marianas en el mundo |
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Artículo de portada
Madre de la Divina Gracia En mí verás: El reflejo sin mancha de la Bondad increada y absoluta, Todo cuanto quiero dar porque soy buena, Todo cuanto deseo conceder porque soy Madre, Todo cuanto puedo dar porque soy Reina... |
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