Pentecostés
El Padre ama necesaria e infinitamente al Hijo, y el Hijo ama con esta misma intensidad al Padre, y el Padre y el Hijo amándose necesariamente sin poder dejar de amarse con este amor infinito, producen un término eterno de su amor, llamado Espíritu Santo, Espíritu Paráclito, la tercera Persona, distinta realmente de las dos primeras; pero inseparable de ellas, eterno, infinito, Dios como el Padre y el Hijo, de quienes procede por cierta espiración de la voluntad o del amor, de donde toma el nombre de Espíritu Santo.
|
Devociones marianas en el mundo |
La Virgen de Akita llora sobre el mundo contemporáneo; al fondo, imagen del cataclismo en Japón |
Artículo de portada
Nuestra Señora de Akita En Akita no hubo propiamente una aparición de la Santísima Virgen como en la Cova da Iría, sino que de manera inexplicable una imagen suya cobró vida. La estatua milagrosa, de una sola pieza, fue esculpida a fines de la década de los 60…... |
Palabras del Director V
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino