El Poverello de Asís amó tan apasionadamente al Salvador, que adquirió sus estigmas y hasta una semejanza en relaciín a Él. Con Santo Domingo, fue una de las columnasde la Iglesia en su tiempo, contribuyendo para renovar con sus heroicos ejemplos las costumbres ya decaídas en aquella época. Es una de las mayores glorias de la Santa Madre Iglesia en todos los tiempos.
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Devociones marianas en el mundo |
Santuario de La Salette, Francia |
Artículo de portada
La Salette y Fátima «Vengan, hijos míos, no tengan miedo, estoy aquí para entregarles una gran comunicación», con estas palabras la Madre de Dios convocó a dos pequeños pastores de los Alpes franceses, para transmitir al mundo un mensaje que años después con mayor instancia repetiría en Fátima... |
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