Nació en Madrid hacia el año 1080. Isidro se hizo santo labrando la tierra. La pobreza de la familia lo había obligado a buscar trabajo en el campo desde muy joven. Se levantaba a la madrugada para poder asistir a la santa misa antes de ir a trabajar.
Fue víctima de la envidia de los otros trabajadores, que no toleraban verlo rezar arrodillado antes de trabajar la tierra, acusándolo de "ausentismo". Juan Vargas, hacendado que lo contrató, quiso darse cuenta personalmente y se escondió cerca del campo. En efecto, lo sorprendió arrodillado rezando, pero también vio a un ángel que manejaba el arado y a otro que guiaba los bueyes. Desde ese día, la estimación se convirtió en devoción. Murió hacia el año 1130. Felipe II, atribuyendo su curación a la intercesión del santo campesino, del que se había hecho llevar algunas reliquias, se convirtió en el más celoso promotor de su canonización que aunque se demoró, fue una verdadera apoteosis.
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Devociones marianas en el mundo |
Imagen de San Martín de Porres, que se venera en el altar de los santos peruanos, Basílica del Rosario, Lima |
Artículo de portada
San Martín de Porres Al más ilustre de los peruanos. El próximo 6 de mayo se conmemora el cincuentenario de la canonización de este santo peruano del siglo XVII, conocido en el mundo entero por su caridad eximia y sus extraordinarios milagros, que rayan en lo mítico. Hace exactamente 50 años,... |
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