Su nombre significa "lo que Dios quiere". Obispo de Cártago en el siglo V, gobernaba pacíficamente su rebaño cuando Genserico, rey de los vándalos, se apoderó de la ciudad en 438. Este príncipe arriano lo atormentó por odio a la fe católica. No consiguiendo hacerlo apostatar, lo colocó junto con otros fieles en barcos averiados, con la esperanza de que perezcan en las aguas. Milagrosamente preservados, llegaron sanos y salvos a Campania, en el Sur de Italia.
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Devociones marianas en el mundo |
Santuario de Fátima, Portugal |
Artículo de portada
Explicación y remedio para la crisis contemporánea Antes de 1914, se creía que la humanidad entraba en una era de oro. La ciencia y la tecnología resolverían todo y no habría necesidad de Dios. Las siguientes guerras vinieron a desmentir estas premisas y ahondaron la crisis moral. Se generalizó un optimismo febricitante que rechaza toda idea de sufrimiento y expiación... |
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