Nacidos en León, hijos del centurión y mártir Marcelo, estos hermanos formaron también parte de las legiones romanas hasta que se decretó la persecución de los cristianos. Decidieron entonces entregarse al procónsul de Calahorra declarando su fe y aunque fueron encarcelados y torturados nunca renunciaron a su religión, por lo que fueron condenados a morir decapitados a las orillas del río Arnedo el 13 de marzo del año 300.
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Devociones marianas en el mundo |
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Artículo de portada
No endurezcamos nuestros corazones a la voz de Fátima Terminada la I Guerra Mundial, los financistas y políticos elaboraban el nuevo futuro para Europa. Claro que esos 'técnicos' solo vieron esa reorganización por el lado práctico, ignorando el problema de fondo que Nuestra Señora vino a señalar en Fátima. Resultado, una guerra peor... |
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