Este hijo de San Francisco compensaba abundantemente en inocencia y simplicidad lo que le faltaba de dones naturales. Poco dotado de talentos, se llamaba a sí mismo Fray Asno. Pero su amor a Dios era tan intenso, que entraba en éxtasis a la vista de la menor de las manifestaciones divinas en las criaturas.
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Devociones marianas en el mundo |
Representación del milagro (fotomontaje) |
Artículo de portada
El mensaje de Fátima y las persecuciones a la Iglesia Por ocasión del 90º aniversario de las apariciones de la Santísima Virgen en la Cova de Iría, su mensaje constituye un poderoso escudo para los católicos actuales, víctimas de una insidiosa persecución religiosa... |
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