Esclavo de Filemón, después de robar a su amo, huyó a Roma, donde encontró a San Pablo en la prisión. El Apóstol, después de convertirlo, lo mandó de vuelta a Filemón, pidiendo a éste que no lo recibiese como esclavo, sino como a un hermano (cfr. Col. 4, 7-9). Según San Jerónimo, Onésimo se tornó en predicador del Evangelio y Obispo de Éfeso, siendo lapidado en Roma.
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Devociones marianas en el mundo |
Y la Virgen María fue asunta a los Cielos... |
Artículo de portada
Assumpta est Maria in Coelum Transcurridos algunos años desde la Ascensión del Señor, mientras la mayor parte de los Apóstoles predicaba lejos de Palestina, llegó la hora en que el Cielo reclamaba la presencia de la Virgen Santísima. Jesús, su Divino Hijo, se apareció para comunicarle que en breve vendría a buscarla... |
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