Este hijo de San Francisco compensaba abundantemente en inocencia y simplicidad lo que le faltaba de dones naturales. Poco dotado de talentos, se llamaba a sí mismo Fray Asno. Pero su amor a Dios era tan intenso, que entraba en éxtasis a la vista de la menor de las manifestaciones divinas en las criaturas.
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Devociones marianas en el mundo |
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Artículo de portada
La Virgen del Socorro de Huanchaco Con porte majestuoso que atrae al peregrino, esta encantadora Virgen y Reina parece atender complacida las pláticas de su Divino Hijo. Cada cinco años, durante los célebres «huanchaquitos», visita Trujillo y es desde hace más de cuatro siglos el incomparable socorro de sus hijos... |
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