Nacidos en León, hijos del centurión y mártir Marcelo, estos hermanos formaron también parte de las legiones romanas hasta que se decretó la persecución de los cristianos. Decidieron entonces entregarse al procónsul de Calahorra declarando su fe y aunque fueron encarcelados y torturados nunca renunciaron a su religión, por lo que fueron condenados a morir decapitados a las orillas del río Arnedo el 13 de marzo del año 300.
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Devociones marianas en el mundo |
La Anunciación (1425-1430), Masolino da Panicale – Galería Nacional de Arte, Washington |
Artículo de portada
María en el misterio de Cristo Dios Padre entregó su Unigénito al mundo solamente por medio de María. Por más ruegos que hayan elevado los profetas y santos de la antigua ley durante cuatro mil años a fin de obtener dicho tesoro, solamente María lo ha merecido... |
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