Durante 18 años soportó las asperezas e infidelidades de un marido de carácter brutal, a quien convirtió con su paciencia y espíritu sobrenatural. Habiendo sido asesinado, pidió a Dios la muerte de los hijos, que querían vengar la del padre. Después de la muerte del marido y de los hijos, entró al convento de las agustinas, donde recibió en la frente una de las espinas de la corona del Salvador. Obró tantos milagros, que pasó a ser conocida como la "abogada de las causas perdidas" y "santa de los imposibles".
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Devociones marianas en el mundo |
La Anunciación (1425-1430), Masolino da Panicale – Galería Nacional de Arte, Washington |
Artículo de portada
María en el misterio de Cristo Dios Padre entregó su Unigénito al mundo solamente por medio de María. Por más ruegos que hayan elevado los profetas y santos de la antigua ley durante cuatro mil años a fin de obtener dicho tesoro, solamente María lo ha merecido... |
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