Entre las más intensas reminiscencias de la infancia, guardo aquellas plácidas tardes de octubre en que —después de salir del colegio— acompañaba a mi madre a la Iglesia de las Nazarenas, en el Centro de Lima, para que rezara la Novena al Señor de los Milagros. Aquel ambiente, aquella solemnidad, aquel fervor, inspiraba en mi alma algo grandioso que aún no podía comprender. Más tarde, siguiendo la procesión desde un balcón en el Jirón de la Unión y acompañando por La Colmena al Señor Morado junto con mi familia, fui dando mis primeros pasos en esta devoción. Recuerdo con nostalgia el mar humano vestido rígidamente de morado, las delicadas mantillas de las mujeres y los gruesos cordones blancos de los hombres, las zahumadoras con el incienso, la música y los cantos. A lo lejos el viento me traía las voces de melodiosos pregoneros, ofreciendo dulces y potajes que me estaba expresamente prohibido comer. Sin embargo, sabía que en compensación no faltaría en la mesa el centenario Turrón de Doña Pepa. Hay tradiciones que lamentablemente se van perdiendo, mientras que otras persisten con impresionante vitalidad. Aunque el origen de esta devoción al Santo Cristo de Pachacamilla es bastante conocido entre el público peruano, su historia está cargada de ricos pormenores cuyo conocimiento no debemos soslayar y las jóvenes generaciones deben saborear. En esta sucinta narración encontraremos manifiesto el deseo expresado por el Divino Redentor para que se le rinda en esta tierra un culto esplendoroso, que se opone a las corrientes miserabilistas que pretenden reducir la religiosidad a su mínima y paupérrima expresión. En Jesús y María, El Director
|
Tradición de fe, temblores y maravillas: El Señor de los Milagros |
|
La cárcel de San Pedro y el triunfo de la Iglesia Una reciente restauración arqueológica en Roma presenta revelaciones más allá de toda expectativa sobre San Pedro y la Antigüedad pagana... |
|
Presencia diabólica en el mundo de hoy En nuestro mundo cada vez más paganizado, crece deplorablemente el número de los que buscan una solución para sus problemas en las fuerzas ocultas y en la superstición... |
|
Preparación para el matrimonio Los padres deben educar a sus hijos para que tengan el día de mañana una vida matrimonial feliz, y precisamente es esta la educación que muchos padres omiten... |
|
La carta Un cardenal romano lee una carta, mientras que en una actitud respetuosa el fraile franciscano que la ha traído espera la respuesta... |
|
En ciertos restaurantes, los celulares ya no tienen cabida en la mesa Hubo un tiempo no muy lejano en que la mesa de comedor era un espacio sagrado. El comedor era un santuario doméstico donde familias y amigos se congregaban para compartir los alimentos, intercambiar ideas y, de vez en cuando, discutir sobre política y religión. Allí los niños aprendían los primeros principios, las buenas maneras y las valiosas lecciones de vida que rara vez se transmiten en otros ámbitos. Hoy, sin embargo, ese espacio sagrado suele ser invadido por un huésped silencioso y no invitado: el teléfono móvil... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino