|
…y la felicidad en el Paraíso Celestial
Plinio Corrêa de Oliveira La Providencia Divina concedió a cada animal los medios de defensa y de ataque propios. Los insectos muy pequeños tienen facilidad para huir. La desproporción de fuerzas entre el tigre y el hombre es mucho menor de que entre el hombre y la mosca. Pero la mosca fácilmente escapa y no se consigue cogerla. Su propia pequeñez es su defensa.
La serpiente se arrastra por el suelo. Como nadie mira con atención donde está pisando, ella tiene condiciones de atacar por sorpresa. Disimulada en medio del campo, muy ágil ella, no yerra el golpe. Hay una especie de equilibrio que la Providencia estableció entre la capacidad de atacar y la de defenderse, que es colosal. El tigre tiene su modo propio de proceder; lo mismo el león, la serpiente, el pavo, la araña, la pulga, etc. Cada animal, a su modo, no yerra, pues su instinto se desarrolla correctamente y de acuerdo con la ley de la naturaleza. Quien yerra somos nosotros, los seres humanos… De un general se puede decir: él adoptó una táctica errada. Lo mismo se podría decir de un abogado y de otros profesionales. Pero de un león no se puede afirmar que adoptó una táctica errada, ni de un tigre, ni de una pulga, etc.
¿Por qué razón? Para recordar a los hombres que fuimos concebidos en pecado original, no así los animales irracionales. Resultado: en nosotros existe el error, somos seres quebrados. Una humillación para el género humano, lo que representa para nosotros una gran lección. Lección para recordarnos el pecado original. Debido al pecado de nuestros primeros padres, el poder del hombre quedó limitado. Así, esto nos invita a recurrir a la Divina Providencia con la esperanza de alcanzar el cielo. Y en el cielo nuestra situación será incomensurablemente mejor de lo que la disfrutada por Adán en el Paraíso Terrenal. ♦
|
Lourdes Una Comunicación directa con el Cielo |
|
¿Cuál es el valor de las oraciones privadas? Hay, además, algunos que niegan a nuestras oraciones toda eficacia propiamente impetratoria... |
|
Estrella del Mar La naturaleza propia de las cosas espirituales es ser luz; en consecuencia, en sentido propio puede asemejarse a la de las estrellas por su brillo. De allí que la bienaventurada Virgen se denomine Estrella del Mar... |
|
El Santo Sepulcro: Una tumba vacía... llena de la presencia de Cristo Por primera vez en casi dos milenios, científicos pudieron entrar en contacto con la piedra original sobre la cual fue depositado el Santísimo Cuerpo de nuestro Divino Salvador envuelto en lienzos mortuorios, entre los cuales el más famoso es el Santo Sudario de Turín... |
|
Calesa sobre la nieve Atardece en este pueblo del norte de Francia. Un manto espeso de blanca nieve cubre la carretera, los muros y los tejados. Bajo la luz mortecina y difusa de un sol sin fuerza, que se intuye en lo alto, avanza queda una calesa tirada por un caballo bayo... |
|
El precursor: San Juan Bautista CUANDO EL ÁNGEL anunció a María la sublime dignidad de ser la Madre de Dios, le dijo también que su prima Isabel daría a luz a un niño, destinado por Dios, para preparar a las gentes a recibir al Mesías... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino