Ambientes Costumbres Civilizaciones La humanidad después del pecado original

…y la felicidad en el Paraíso Celestial

Plinio Corrêa de Oliveira

La Providencia Divina concedió a cada animal los medios de defensa y de ataque propios. Los insectos muy pequeños tienen facilidad para huir. La desproporción de fuerzas entre el tigre y el hombre es mucho menor de que entre el hombre y la mosca. Pero la mosca fácilmente escapa y no se consigue cogerla. Su propia pequeñez es su defensa.

La serpiente se arrastra por el suelo. Como nadie mira con atención donde está pisando, ella tiene condiciones de atacar por sorpresa. Disimulada en medio del campo, muy ágil ella, no yerra el golpe.

Hay una especie de equilibrio que la Providencia estableció entre la capacidad de atacar y la de defenderse, que es colosal.

El tigre tiene su modo propio de proceder; lo mismo el león, la serpiente, el pavo, la araña, la pulga, etc. Cada animal, a su modo, no yerra, pues su instinto se desarrolla correctamente y de acuerdo con la ley de la naturaleza.

Quien yerra somos nosotros, los seres humanos… De un general se puede decir: él adoptó una táctica errada. Lo mismo se podría decir de un abogado y de otros profesionales. Pero de un león no se puede afirmar que adoptó una táctica errada, ni de un tigre, ni de una pulga, etc.

¿Por qué razón? Para recordar a los hombres que fuimos concebidos en pecado original, no así los animales irracionales. Resultado: en nosotros existe el error, somos seres quebrados. Una humillación para el género humano, lo que representa para nosotros una gran lección.

Lección para recordarnos el pecado original. Debido al pecado de nuestros primeros padres, el poder del hombre quedó limitado. Así, esto nos invita a recurrir a la Divina Providencia con la esperanza de alcanzar el cielo. Y en el cielo nuestra situación será incomensurablemente mejor de lo que la disfrutada por Adán en el Paraíso Terrenal. 

¿Cómo tratar a las mascotas? Palabras del Director Nº 170 - Febrero 2016 - Año XV
Palabras del Director Nº 170 - Febrero 2016 - Año XV
¿Cómo tratar a las mascotas?



Tesoros de la Fe N°170 febrero 2016


Lourdes Una Comunicación directa con el Cielo
Nº 170 - Febrero 2016 - Año XV El medio de poner límites a la moda es someterla y forzarla al recato ¿Qué juguetes colocar en el árbol de Navidad el 2016? No tratemos a los lobos como si fueran ovejas perdidas* Una pátina celestial cubre Lourdes Tu fe te ha salvado Santa Brígida de Irlanda ¿Cómo tratar a las mascotas? La humanidad después del pecado original



 Artículos relacionados
Nuestra Señora de Lichen La historia de la devoción a la Virgen de Lichen empieza en el lejano año de 1813. Napoleón y sus soldados esparcieron la Revolución por toda Europa, y en aquella época comenzaba una seria reacción contra él...

Leer artículo

La fortaleza de Consuegra En esta imagen del castillo de Consuegra (Toledo, España), el fotógrafo supo valorar muy bien el edificio, al enfocarlo solitariamente y hacia arriba...

Leer artículo

La caridad sin fe es mera filantropía En principio, el mundo no pone objeciones a las obras concretas de benevolencia o de misericordia que suponen reparar una carencia en los hombres...

Leer artículo

El barroco peruano La civilización cristiana en América Latina ha dejado un admirable legado cultural y artístico, que atrae cada vez más al estudioso europeo. Ese patrimonio es particularmente rico e importante en el Perú...

Leer artículo

Los Estados no pueden obrar como si Dios no existiera El Estado tiene el deber de cumplir por medio del culto público las numerosas e importantes obligaciones que lo unen con Dios. La razón natural, que manda a cada hombre dar culto a Dios piadosa y santamente, porque de Él dependemos, y porque, habiendo salido de Él, a Él hemos de volver, impone la misma obligación a la sociedad civil...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino