Ambientes Costumbres Civilizaciones El intelectual filosofesco

Plinio Corrêa de Oliveira

-¿QUÉ VALOR instructivo tienen sus interminables descripciones y comentarios en Ambientes, Costumbres, Civilizaciones? El conocimiento de un ser se adquiere estudiando su definición. Lo demás es perfumería. Si, en vez de perder espacio con esa sección, Tesoros de la Fe publicara un pequeño curso filosófico, claro y metódico, rico en definiciones precisas, daría a sus lectores nociones completas y enteramente suficientes sobre lo que necesitan saber.

*     *     *

-ESTIMADO INTELECTUAL, filosofesco por cierto, pero no filósofo: nada mejor que una buena formación filosófica. Pero, los cursos de filosofía en periódicos son por naturaleza malos cursos, de mala filosofía, característicos de un mal periodismo.

Cuando se estudia filosofía con más seriedad que en los cursos de periódicos, se aprende que la noción de un ser no se adquiere completamente por el estudio de su definición. Es necesario conocer también sus propiedades. Y esto, sin descripciones y análisis, no se puede hacer adecuadamente.

La sección Ambientes, Costumbres, Civilizaciones tiende a despertar y a orientar, a la luz del espíritu católico, el sentido de observación y de crítica de sus lectores. En esto, es formativo e instructivo, pues evita una formación meramente libresca.

En términos filosóficos, el defecto de la cultura libresca es el siguiente: en todo ser real se nota un aspecto singular y uno universal. Ahora bien, la definición solo contiene el elemento universal. Luego, solo con una definición, nunca se podrá tener un conocimiento completo de su ser.

¿No es verdad?

*     *     *

-ESTA RESPUESTA me irrita. Por algún lado, que no sé explicar, hasta me insulta. En fin, oportunamente veré como responder. Por ahora, guardo silencio y me declaro ofendido.

‹ Homenaje a Plinio Corrêa de Oliveira Palabras del Director Nº 200 - Agosto de 2018 – Año XVII ›
Palabras del Director Nº 200 - Agosto de 2018 – Año XVII ›
‹ Homenaje a Plinio Corrêa de Oliveira



Tesoros de la Fe N°200 agosto 2018


Los rostros de la Virgen en el Perú Nuestra Señora del Santísimo Rosario
Agosto de 2018 – Año XVII “Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rom 5, 20) La familia, solución para la crisis contemporánea El carácter providencial en la obra de dos grandes santos Los rostros de la Virgen en el Perú San Luis Homenaje a Plinio Corrêa de Oliveira El intelectual filosofesco



 Artículos relacionados
Retrato de san Francisco Marto Francisco no parecía hermano de Jacinta sino en la fisonomía del rostro y en la práctica de la virtud. No era tan caprichoso y vivo como ella. Al contrario, era de un natural pacífico y condescendiente...

Leer artículo

Volviendo del mercado Dos mujeres elegantemente vestidas (al menos para la vulgaridad a la que estamos acostumbrados) regresan del mercado en un bote con la compra: una cesta con huevos y mantequilla, verduras, hortalizas y flores…...

Leer artículo

Ad te levavi oculos meos Inciertos, como todo el mundo, sobre el día de mañana, elevamos nuestros ojos en actitud de oración hasta el excelso trono de María, Reina del Universo. Y al mismo tiempo afloran a nuestros labios, adaptadas a Ella, las palabras del salmista dirigidas al Señor: Ad te levavi oculos meos, quae...

Leer artículo

El auténtico ecumenismo, según Pío IX Queridos hijos nuestros y venerables hermanos, es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación...

Leer artículo

¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino