Palabras del Director Julio de 2022 – Año XXI

Estimados amigos:

Cuando una madre de familia llora, muchas veces se debe a una mala conducta de sus hijos. Después de reiteradas advertencias, no teniendo nada más que decir, se manifiesta entre lágrimas.

¿Y cuando esa madre que llora es la propia Madre de Dios? ¿Qué puede haberle provocado semejante llanto? ¿Tendrá algo que ver con la situación del mundo, de la Iglesia o de sus hijos?

El 21 de julio de 1972, los periódicos del mundo entero publicaron una desgarradora fotografía de la Madre Dolorosa que sorprendió y conmovió a innumerables personas: ¡una imagen de Nuestra Señora de Fátima vertiendo lágrimas!

La foto era de la imagen peregrina internacional de Nuestra Señora de Fátima, una de las cuatro talladas en cedro brasileño bajo la directa orientación de la hermana Lucía, a quien la Santísima Virgen se le apareció en 1917, junto a sus primos Francisco y Jacinta.

En julio de 1972, esta imagen estaba siendo venerada en una iglesia de la ciudad de Nueva Orleans (Estados Unidos) cuando vertió lágrimas en catorce ocasiones.

El milagroso llanto fue ampliamente noticiado y confirmado por numerosas personas. Con el fin de obtener una prueba cabal de que se trataba realmente de un milagro, el padre Elmo Romagosa hizo varios experimentos con la imagen, y al no encontrar ninguna explicación natural para el prodigio, cayó de rodillas y creyó.

Plinio Corrêa de Oliveira, en un artículo publicado en la “Folha de S. Paulo” (6-8-1972), presenta una interpretación de esta sublime lacrimación: una advertencia a la humanidad pecadora por permanecer sorda al Mensaje que la Virgen anunció en 1917 en la Cova da Iria.

Al conmemorarse este año el 50º aniversario de este “milagroso aviso” —una advertencia profética para la humanidad prevaricadora—, transcribimos el memorable artículo.

En Jesús y María,

El Director

El Castillo de Montealegre La preservación de la inocencia infantil
La preservación de la inocencia infantil
El Castillo de Montealegre



Tesoros de la Fe N°247 julio 2022


Dulce Corazón de María ¡Sed la salvación del alma mía!
Julio de 2022 – Año XXI La preservación de la inocencia infantil Lágrimas, milagroso aviso Sobre el futuro de Polonia, el flagelo de Rusia y su conversión La devoción al Inmaculado Corazón de María La Comunión Reparadora de los primeros sábados La Santa Casa de Loreto, hogar de todos los hijos de la Santísima Virgen San Bernardino Realino El Castillo de Montealegre



 Artículos relacionados
Abuso de la Misericordia Divina Dice San Agustín que de dos maneras engaña el demonio a los cristianos; a saber: desesperando y esperando. Después que el hombre ha cometido muchos pecados, el enemigo le incita a desconfiar de la misericordia de Dios, haciéndole ver el rigor de la justicia divina...

Leer artículo

¿Cómo nuestras oraciones pueden interceder por los difuntos? ¿Cómo pueden la oración y la misa por los difuntos conducirlos a la salvación, si cada uno es responsable por su propia salvación? ¿Por qué la Virgen y San José no pusieron el nombre de Enmanuel a Jesucristo conforme estaba escrito en las profecías, según el Nuevo Testamento? ¿A qué se refería Jesucristo al decirle a Pedro que lo llevarían a lugares adonde él no quisiera ir?...

Leer artículo

El secreto de confesión amenazado En los últimos meses, noticias sobre abusos sexuales por miembros del clero ganaron una vez más gran destaque en la prensa. Las evidencias existen, aunque sean habitualmente acompañadas por exageraciones de los medios de comunicación...

Leer artículo

Reflexiones sobre el pavo real Mirando un par de pavos reales, pensé lo siguiente: estas aves, tan superiores al hombre por algún aspecto, pero tan inferiores por todos los demás, sugieren que hagamos esta comparación...

Leer artículo

Reflexiones para la Pascua La Resurrección representa el triunfo eterno y definitivo de Nuestro Señor Jesucristo, el desbaratamiento completo de sus adversarios y el argumento máximo de nuestra fe. San Pablo afirma que si Cristo no hubiese resucitado, vana sería nuestra fe. Es en el hecho sobrenatural de la Resurrección...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino