Estimados amigos: Guiados por la estrella de Belén, los tres Reyes Magos marcharon desde sus lejanos países hasta la humilde gruta donde nació el Niño Jesús. Lo encontraron iluminado por la estrella, amparado maternalmente en los brazos de la Santísima Virgen y protegido por san José. Ante tan magnífica escena, los Reyes Magos —los venerables sabios Melchor, Gaspar y Baltazar— se prosternaron y adoraron al Divino Infante, enviado para redimir al género humano. En aquel conmovedor acto, ellos representaron a todas las razas y pueblos de la tierra, llamados a conocer, amar y servir a Dios. El Papa san León Magno afirmó: “reconozcamos en los Magos, que adoraron a Cristo, las primicias de nuestra vocación y de nuestra fe”. ¿Cuál fue el papel de los pastores que atendieron el anuncio del ángel? ¿Cuántos eran? ¿Cómo se llamaban? ¿Qué más se sabe de ellos? Lo mismo se puede preguntar a respecto de los Reyes Magos. ¿Cuál es el simbolismo de aquella luminosa estrella que los guió a Belén, más brillante y más hermosa que todas las demás? ¿Fue acaso un astro nuevo venido del Oriente? ¿O se trató de un ángel de Dios? Que la lectura del conjunto de artículos que hemos seleccionado para el presente número de la revista Tesoros de la Fe, nos ilustre en el conocimiento de la Historia Sagrada y nos prepare para celebrar con dignidad las festividades de fin de año que se aproximan. Arrodillados frente al nacimiento, al desearles a nuestros amables lectores una santa y feliz Navidad, suplicamos a la Sagrada Familia que les dispense las más preciosas gracias y bendiciones, extensivas a cada una de sus familias. Que Jesús, María y José, a la manera de la estrella de Belén, los orienten en cada decisión e iluminen sus caminos a lo largo del nuevo año que se aproxima. Cordialmente, El director
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La estrella de Belén conduce a todos a los pies del niño Jesús |
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Pedro, cabeza de la Iglesia Muchas veces, manifestó Jesús que elegía a Pedro como cabeza de su Iglesia... |
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¿Qué es el amor sino exageración? Nuestro Señor quiere establecer en nosotros un amor apasionado por Él. Toda virtud, todo pensamiento que no termina en una pasión, que no acaba por convertirse en una pasión, jamás producirá algo grande... |
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Los Reyes Magos y la estrella de Belén Los varones privilegiados, conocidos en el cristianismo como los tres Reyes Magos, fueron elegidos para estar entre los primeros —después de la Santísima Virgen, san José y los pastores— en adorar al Divino Infante en la gruta de Belén... |
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Nada repugna tanto a la razón como una igualdad absoluta entre los hombres Todos los hombres son, ciertamente, iguales: nadie duda de ello, si se consideran bien la comunidad igual de origen y naturaleza, el fin último cuya consecuencia se ha señalado a cada uno, y finalmente los derechos y deberes que de ellos nacen necesariamente. Mas como no pueden ser iguales... |
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En el “crepúsculo” del Sol de Justicia Últimamente cada Navidad marca en relación a las anteriores, el agravamiento de un fenómeno que en sí no debería existir, pero, una vez que existe, podría exceptuar al menos la fiesta del Nacimiento del Salvador... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino