Estamos en tiempo de Cuaresma, y nos aproximamos a la Semana Santa que es su cumbre. Son estas fechas particularmente dedicadas a observar el ayuno prescrito por la Iglesia, realizar obras de caridad y mortificarnos a través de la penitencia. Es así que un grupo de jóvenes decidieron sacrificar sus vacaciones para difundir el Mensaje de Fátima en el interior del país, siguiendo una iniciativa que desde hace más dos décadas promueve la campaña El Perú necesita de Fátima. Este año se habían propuesto visitar particularmente los departamentos de Ica y Ayacucho. Y esta tan oportuna difusión de las apariciones de la Santísima Virgen a los tres pastorcitos, la hacen de un modo muy abnegado… casa por casa. Antes de salir de Lima, estuvieron en Chosica y Lurín. En este último lugar, tuvieron una grata repercusión. Un señor se acercó a los jóvenes y les contó que le daba mucho gusto verlos nuevamente haciendo esta difusión mariana, pues veinte años atrás, cuando apenas tenía ocho años de edad, otros jóvenes habían pasado en campaña similar y él aún guardaba un libro que les había adquirido. La campaña prosiguió en Chilca, Mala, Cañete y la propia San Juan de la Frontera de Huamanga, que tanto ha padecido a causa de «los errores de Rusia». Con la ayuda de la Virgen María los jóvenes esperan poder llegar a otras localidades menores empleando hasta el último día de sus vacaciones. Para los que no podamos acompañarlos físicamente, nos queda el consuelo de hacerlo mediante nuestras oraciones, con las cuales ellos obtendrán la fortaleza que necesitan para cumplir con tan abnegada labor. Estando muy próxima, pues, la celebración de la Pascua, beneficiémonos unos y otros con las preciosas reflexiones de Plinio Corrêa de Oliveira, que sobre la magna fiesta de la Resurrección de Jesucristo publicamos en el presente número. En Jesús y María, El Director
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Resurrexit! Sicut dixit, alleluia |
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Riqueza incalculable en la pobreza de la gruta de Belén El acontecimiento más candoroso de la historia llena la tierra de insondables tesoros de alegría, de paz y hasta de esplendor de vida... |
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La dignidad sacerdotal La dignidad del sacerdote es tal, que, según la expresión de san Agustín,* el Hijo de Dios encarna en sus manos como en otro seno de la Virgen... |
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Todos los Santos La Santa Iglesia instituyó esta fiesta, en la cual se conmemoran a todos los santos juntos, incluso a los que no han sido canonizados, para que podamos invocarlos y pedir su auxilio en las asperezas de esta vida... |
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Risas intempestivas de los padres y una moraleja Un destacado escritor francés refiere la siguiente anécdota de un colega: “A la edad de cinco años cometió cierta travesura. Su madre, que estaba pintando, le hizo marchar de su taller, como penitencia, y cerró tras sí la puerta. Detrás de esta empezó el niño a pedir perdón y a prometer que no lo volvería a hacer, empleando los tonos más serios y sinceros... |
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La función social de la riqueza El Evangelio recomienda el desapego de los bienes de la tierra. Ese desapego no significa que el hombre deba evitar su uso, sino solamente que los debe usar con superioridad y fuerza de alma, así como con templanza cristiana, en lugar de dejarse esclavizar por ellos... |
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