Cristo en el Hogar Dificultades que enfrenta la formación cristiana

R.P. Raúl Plus SJ

Monumento a Le Play en los Jardines de Luxemburgo, París

Para hacer del niño un verdadero cristiano hay que vencer cuatro dificultades:

1. La del propio niño.- Es ligero y superficial. El mundo invisible le parece irreal. Indudablemente, la fe que se le infundió en el bautismo le da cierta aptitud para percibir las realidades divinas, y al educador que sabe contar con eso le es fácil utilizar y desenvolver tal aptitud. Pero el niño, para quien solamente cuenta el mundo de las imágenes, está muy expuesto a desinteresarse progresivamente del Reino de Dios para prestar renovada atención a lo que Nuestro Señor llama “el resto”.

Además, asciende a la vida, que para él es la presente. Se siente con fuerzas y ve lejana la muerte. La existencia actual le parece una especie de semieternidad. Piensa en el matrimonio y en su carrera, y es objeto de mil distracciones. Apenas se acuerda de su alma, por no decir que está olvidado de ella por completo.

2. La del ambiente familiar.- Le rodea un ambiente de facilidad, de comodidades, de olvido de lo esencial. Hay en él una observancia cristiana a cuentagotas; la ausencia de buenos ejemplos, debida acaso a las omisiones que se notan en el jefe de familia. Hay una exagerada libertad en cuanto a lecturas y la puerta abierta a revistas, televisión, internet, etc. La observancia del domingo floja; la falta de piedad auténtica; la irregularidad en los horarios de levantarse y acostarse; la intromisión de la frivolidad franca. Se concede una parte exigua al espíritu de sacrificio y a la formación religiosa.

3. La de la escuela o colegio.- ¿A quién está encomendada la enseñanza religiosa? ¿En qué medida se vela por la educación de lo sobrenatural? Y, donde la piedad aún tiene cabida, ¿se combate la rutina y las distracciones; se estimulan los ejercicios piadosos? ¿Se tiene suficiente interés por explicar a fondo la doctrina? ¿Son presentadas las verdades de la fe de una forma viva y adaptada a las necesidades de los jóvenes y de la época?

4. La del ambiente general de la sociedad.- Los jóvenes experimentan suma dificultad para enfrentar las pruebas que les impone el ambiente social, a saber:

a) La prueba del fuego, es decir, la prueba del placer y de los sentidos. Los grandes medios de información son a menudo transformados en medios de corrupción. Las lecturas, la promiscuidad y ciertas diversiones hacen el resto. Se ridiculiza a los castos. El materialismo amenaza invadirlo todo.

b) La prueba de la luz, es decir, el contacto con las mentalidades paganas, las filosofías de la duda, las doctrinas tan aparatosas como inconsistentes de un agnosticismo tentador en la edad de la independencia y del despertar de las pasiones.

De ahí la importancia de una educación viril de la persona humana en la infancia; el interés por constituir un ambiente familiar sano y elevado; el valor de una educación profundamente cristiana, la necesidad de una purificación de la atmósfera general.

Frédéric Le Play (1806-82) compara la aparición de los niños a una “invasión de pequeños bárbaros”. Hay que civilizar a esos bárbaros si queremos impedir el retorno a la barbarie.

 

* Adaptado del libro Cristo en el Hogar, Ed. Subirana, Barcelona, 1960, p. 593-596.

‹ Viviendas populares tradicionales Palabras del Director Nº 216 – Diciembre de 2019 – Año XVIII ›
Palabras del Director Nº 216 – Diciembre de 2019 – Año XVIII ›
‹ Viviendas populares tradicionales



Tesoros de la Fe N°216 diciembre 2019


Stille Nacht (Noche de Paz) La canción de Navidad por excelencia
Dificultades que enfrenta la formación cristiana Diciembre de 2019 – Año XVIII 'No hay gente débil y gente fuerte en lo espiritual, sino gente que no reza y gente que sí sabe rezar' Vida atrayente en una sociedad orgánica Stille Nacht Donde hay virtud, florece la nobleza de sentimientos y la cortesía San Eloy de Chatelac Viviendas populares tradicionales



 Artículos relacionados
Elevación de espíritu ante dos catedrales Las torres de la catedral de Colonia, en Alemania, se lanzan al aire con un ímpetu vigoroso, ardiente y robusto, como si no hicieran el menor caso a la tierra...

Leer artículo

¿Cómo nuestras oraciones pueden interceder por los difuntos? ¿Cómo pueden la oración y la misa por los difuntos conducirlos a la salvación, si cada uno es responsable por su propia salvación? ¿Por qué la Virgen y San José no pusieron el nombre de Enmanuel a Jesucristo conforme estaba escrito en las profecías, según el Nuevo Testamento? ¿A qué se refería Jesucristo al decirle a Pedro que lo llevarían a lugares adonde él no quisiera ir?...

Leer artículo

Conclusión del Sermón de la Montaña Después de enseñar sobre las buenas obras, la oración y el ayuno, Jesús prosigue tratando de los cuidados que debe tomar el cristiano: —“No acumuléis tesoros en la tierra, donde los consume el óxido y la polilla, y donde los ladrones los desentierran y roban”...

Leer artículo

Cómo la Virgen María nos devolvió el color azul Gran parte de nuestros contemporáneos imagina que la Antigüedad fue una época semejante a la actual. Piensan que los hombres de entonces apreciaban las mismas cosas que nosotros. No se dan cuenta hasta qué punto el cristianismo nos abrió un mundo de bellezas, de alegrías y de deleites que nuestros antepasados no disfrutaron...

Leer artículo

Exaltación de la Santa Cruz Bendita seas, Cruz, esperanza única! De esta manera nos invita la Iglesia a implorar, en el tiempo dedicado a la contemplación de los amargos sufrimientos de Nuestro Señor Jesucristo...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino