Palabras del Director Nº 138 - Junio 2013 - Año XII
Estimados amigos:

Una nueva blasfemia contra la Santísima Virgen, esta vez en Nueva York, intenta amedrentar a los católicos. Se trata de la pieza teatral El Testamento de María, de cuyos pormenores y gravedad el lector podrá tomar conocimiento en el artículo de nuestro colaborador Luis Sergio Solimeo.

Pero no apenas informarse, sino indignarse y ofrecer a la Madre de Dios un acto de reparación. Sí, reparación, es la palabra que fluye a nuestros labios particularmente en este mes consagrado al Sagrado Corazón de Jesús.

La Virgen de Fátima recomendó a los pastorcitos esta oración: “¡Oh! Jesús, es por vuestro amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María”.

Fue lo que hicieron un grupo de 80 católicos, por iniciativa de America Needs Fatima, quienes protestaron frente al Teatro Walter Kerr contra la obra blasfema el 26 de marzo pasado, día del primer preestreno. Una multitud aún mayor de más de 300 personas protestó igualmente la noche del 22 de abril. La última presentación ocurrió dos semanas después, más de un mes antes de lo anunciado originalmente. Con apenas 43 actuaciones y el fracaso en la taquilla, el público estadounidense demostró estar harto de blasfemias.

A pesar de que la integridad de la Santísima Madre de Dios fue atacada una vez más, los católicos no se desanimaron. Por el contrario, se opusieron a la “anti-devoción” a María con verdadera devoción a María. Gracias a la protesta y las oraciones de los fieles católicos, esta blasfemia en Broadway ha terminado precipitadamente. Es un ejemplo para todos nosotros y una advertencia para los blasfemos.

En Jesús y María,

El Director

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Tesoros de la Fe N°138 junio 2013


¡Señor mío y Dios mío!Las Promesas del Sagrado Corazón de Jesús
Nº 138 - Junio 2013 - Año XII Las opiniones falsas y los vicios corruptores deben ser reprimidos Una nueva pieza teatral blasfema: “El Testamento de María” Las Promesas del Sagrado Corazón de Jesús Nuestra Señora de los Ardientes San Juan de Sahagún Algo más sobre el limbo ¿Puede un sacerdote confesar a un no católico? ¿Puede un hijo presentar una queja a sus padres? Escalando las más altas cumbres



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